Yo NO quiero ser una mujer extraordinaria!!
Hoy relataré algo de mi historia, algo de la historia de otras mujeres con las que he tenido la dicha de compartir, alguna copa de vino o por qué no, algunas copas de más. Hoy relataré tu historia quizá… hoy mis dedos recorren el teclado para hablar por quienes alguna vez han sido llamadas mujeres “especiales”.
Es acaso alguna ironía masculina para definir al tipo de mujer con el que no se quedaran. O es una última frase casi cálida, para ocultar el “soy demasiado cobarde para quedarme a tu lado”. Otra opción, una expresión derivada de la ternura que inspiramos estas supuestas mujeres extraordinarias antes del adiós.
Hoy relato la historia de una amiga, que recibió una llamada hace algunos años con frases derivadas de un arranque “tenías razón, fui un tonto al perderte”, una llamada que queda en el olvido de la madrugada, en una caricia al ego para acompañar la soledad… una caricia al ego, para suavizar, la realidad aplastante de saber que hay otra mujer, una no tan extraordinaria aparentemente que celebra la compañía, de ese hombre tonto, común y ordinario que decide otros caminos.
Nosotras queremos pertenecer a un grupo de mujeres “normales”, queremos que lo especial no los ahuyente y que decidan a favor, de este supuesto grupo de mujeres que tienen su encanto, SI un encanto de igual ternura, pasión y compañía, que parece tener ese grupo, de mujeres aparentemente comunes a quienes ustedes invitan a tomarse un café o compartir un cine.
Sepan todos, ya estamos cansadas de ser extraordinarias, especiales, geniales… y solitarias… sepan amigas que defienden lo extraordinario, lo profesional y lo activo, que algunas no estamos en ese club, que algunas nos cuestionamos y nos preguntamos “qué estamos haciendo mal”, algunas nos preguntamos “cómo siendo tan ′extraordinarias′, seguimos compartiendo copas entre nosotras, para dirimir este asunto.
Me causa gracia, ser tan poco políticamente correcta, me causa gracia atreverme a revelar esta realidad, me causa gracia mostrar, esto que a veces ocultamos… ustedes saben… por extraordinarias y especiales.
13, abr | 2 comentarios amaneciasi compártelo


2 comentarios
¡EXTRAORDINARIA!
La verdad es que no se que decir, tu post es tan acertado que me asusta.
Quiero ser extraordinaria, con un tipo que apueste por ser extraordinarios juntos. Por no tener que justificar mi soltería, en el hecho de no tener vida social.
Quiero conseguir un hombre tan extraordinario que celebre mis éxitos, porque son tan míos como de él.
¿Quiero un imposible? No lo creo. Quiero amor, pasión, compañía, lucha, entrega, quiero felicidad. ¿Existe ese hombre? No lo se, esa es la verdad, por ahora no lo conozco. No quiero nada complicado, no quiero una boda de Disney. Quiero besos, abrazos, calor, quiero apoyo, lealtad, quiero chistes, quiero conversaciones, no pido nada que no esté dispuesta a dar.
Quiero ser extraordinaria con un tipo extraordinario.
P.d.: si soy una romántica soñadora, pero que mujer no lo es.
P.d.2: todo es culpa de Hollywood, jajajajajajajaja
Amiga Linda. Como hombre te puedo confesar y asegurar que efectivamente, la frase “mujer extraordinaria”, es parte de un argumento que intenta ocultar nuestra cobardía para asumir con dignidad y franqueza una decisión dolorosa. Sin embargo, debo añadir, que he sido testigo y destinatario de mujeres que también han echado mano del mismo argumento, con similares objetivos y cambiando solamente el género de la frase.
Espero que en el presente y futuro no te topes con más creadores de “mujeres extraordinarias”; y por el contrario, te sea posible construir esa relación sencilla, amable, cotidiana y franca que tú, y muchos otros deseamos.
Sigue y sigue escribiendo…
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